Cerca de 300 alumnos murcianos participan en un proyecto nacional sobre cuidados paliativos y cómo afrontar pérdidas
Hablar en clase de cuestiones que de entrada pueden parecer temas tabú: la muerte, la pérdida y el duelo. Sobre ellos han trabajado una veintena de alumnos de Secundaria del IES Ingeniero de la Cierva, de Murcia, quienes están participando desde el inicio de este año 2026 en la segunda fase del proyecto Compas, una iniciativa nacional impulsada por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) de Madrid para sensibilizar a la población joven sobre la compasión y la humanización ante procesos de final de la vida.
Mediante actividades lúdicas se trabajan cuestiones sobre las que en ocasiones cuesta hablar, al tiempo que se fomenta la cultura del cuidado y la atención al final de la vida, mostrándoles el trabajo que realizan los profesionales de los equipos de paliativos.
Una de las alumnas que está asistiendo a estos encuentros es Ana María Soto, de 3º de ESO del Ingeniero de la Cierva, quien reconoce que gracias a este proyecto «estamos aprendiendo de cuidados paliativos a través de personas comprometidas y compasivas». Esta joven afirma, después de lo aprendido, que «no debemos temer a la muerte, no hay que verla como algo malo porque puede ser un final bonito».
Junto a ella están participando también sus compañeros David Rodríguez, Ana Carrasco y Ángela García, quienes confirman estar disfrutando de la experiencia.
Ana Carrasco explica que «hay que tener compasión con todas las personas, ponernos en el lugar de los demás, incluso saber que hay que pedir ayuda para no estar mal». En su caso, dice que ha aprendido de las enfermeras de paliativos, de los cuidados y el apoyo psicológico que también se ofrece a las familias de quienes están al final de la vida.
Estos son algunos de los alumnos que compartían este lunes sus experiencias con el consejero de Salud, Juan José Pedreño, quien visitó el IES de Patiño para conocer de primera mano los resultados de esta experiencia en la que también participa su departamento y el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB) Pascual Parrilla.
En total son unos 300 estudiantes de 12 a 23 años de la Región los que participan en la segunda fase del proyecto Compas, aunque en esta etapa de desarrollo del proyecto están implicados 1.800 estudiantes de seis territorios (Murcia, Baleares, Barcelona, Huelva, Madrid y Málaga) durante tres años. Con su participación se quiere involucrar a una población de referencia de 128.000 alumnos.
Circuitos de experiencias, recreos emocionales y teatro
Durante esta segunda fase, en el IES Ingeniero de la Cierva se ha desarrollado un conjunto de actividades de sensibilización y participación dirigidas al alumnado y a la comunidad educativa, entre las que destacó un circuito experiencial en estaciones donde el alumnado acompaña a un personaje ficticio para comprender los cuidados paliativos y el acompañamiento al final de la vida.
También se plasmó la participación en paneles de agradecimiento y reflexión, como espacios para expresar deseos, recuerdos, gratitud y pensamientos en torno a la vida, la muerte y el cuidado; la realización de recreos alternativos, con dinámicas como bingo musical y reflexión emocional a través de canciones sobre duelo, memoria y compasión y expresión simbólica de emociones complejas mediante imágenes.
Asimismo, también está prevista la representación de la obra teatral ‘Rumbo desconocido’, una invitación al público a reflexionar sobre el tabú de la muerte, la compasión y la vida, buscando sensibilizar y movilizar a la audiencia mediante el arte y testimonios reales para cultivar una comunidad compasiva.
Más empatía en ellas y más autocompasión en ellos
Una de las investigadoras principales del proyecto Compas, Eva Abad, explica que estarán trabajando con los alumnos de los institutos hasta junio y que gracias al trabajo previo desarrollado en la primera fase de la iniciativa en las universidades, con estudiantes de 18 a 23 años, han podido constatar que se dan diferencias en función de género a la hora de enfrentarse a estas situaciones. Así, mientras que entre las chicas destacan más sentimientos como la empatía, entre ellos destaca que son más autocompasivos.
En general, entre los alumnos han detectado que el nivel de compasión en moderado-alto; el de ansiedad ante la muerte, también moderado-alto; el de autocompasión es bajo; y el de empatía, moderado-alto.


